La vacuna de la vergüenza, COVID-19

LA VACUNA DE LA VERGÜENZA

El artículo la vacuna de la vergüenza recoge la conversación de dos médicos franceses que especulan sobre hacer pruebas para una posible vacuna del COVID-19 en personas de África como ya se ha hecho en otras ocasiones con otras vacunas, como el sida VIH.

Eligen países del tercer mundo para hacer pruebas con vacunas por que pueden hacerlo sin tener en cuenta ningún protocolo de seguridad, y engañando a los habitantes para que sean cobayas.

Es una forma de evitar la legislación Europea, y saltarse los Derechos Humanos.

La industria farmacéutica supera con creces los beneficios de empresas de armamento o telecomunicaciones.

Sólo 25 empresas farmacéuticas suponen el 50% del mercado mundial.

Han conseguido convertir la enfermedad en un negocio que también elige que enfermedades se pueden curar y cuales les convienen hacer crónicas para obtener el máximo beneficio.

Enfermedades como el cáncer, lupus, esclerosis múltiple, ELA y tantas otras que nunca tendrán un remedio eficaz pero sí medicación de por vida.

Las farmacéuticas son capaces de poner en marcha estrategias para aumentar el consumo de medicamentos y productos anti naturales,  inventan patologías como la alopecia, la hiperactividad en niños, disfunción eréctil, embarazo o menopausia, creando pastillas para cada síntoma que en la mayoría de casos pueden tener efectos negativos para el organismo.

Cómo la enfermedad se convierte en negocio

Su estrategia para vender más pasa por:

  • Comprar la materia prima en países en vía de desarrollo para obtenerlas más baratas, fabricar el material en países donde la mano de obra es barata, y vender el producto en países con un alto nivel adquisitivo, seleccionando así que enfermos pueden tener acceso a ellas.
  • Prueban sus medicamentos en animales, pero lo más grave es que también prueban los medicamentos en humanos sin su consentimiento, para ello usan gentes de países pobres o en vía de desarrollo como África donde prueban vacunas para el VIH con desastrosos resultados y muchas muertes silenciadas.
  • Ocultan muchas veces los efectos secundarios de medicamentos, aun siendo nocivos para la salud.
  • Elevan los precios de medicamentos ya creados pero modificados levemente, y sobornan o incentivan a médicos para que receten sus medicamentos.
  • Organizan congresos y reuniones con asociaciones de enfermos para que les ayuden a presionar a los gobiernos a obtener financiación para buscar más fármacos.
  • Aprovechan epidemias como el fraude de la gripe A, que se demostró ser más suave que la gripe estacional, para vender vacunas por millones.
  • Promueven la necesidad de medicación en enfermedades leves o moderadas para prevenir su futura gravedad (migrañas, trastornos de ansiedad, colon irritable).
  • Se centran en medicamentos antienvejecimiento antes que investigar enfermedades que afectan a países vulnerables.

En la federación de Asociaciones para la Defensa de la Salud Pública, podrás documentarte más detalladamente sobre este peligroso monopolio con un único interés, enriquecerse a costa de tu salud.

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